¿Qué es la regla 80/20, también llamada Ley de Pareto?

La Ley Pareto, o principio de pareto, también conocido como la regla del 80/20, es un fenómeno que se da en la sociedad por el cual los integrantes de la misma perciben que un pequeño porcentaje contribuye a realizar la mayor parte del resultado sobre la misma. Recibe su nombre por Vilfredo Pareto, economista italiano que citó este fenómeno en su libro «Cours d’économie politique» de 1896.

La primera premisa de la Ley Pareto es falsa. No se trata de un 80/20 exacto. Pareto, cuando hizo sus estudios, descubrió que las cifras se aproximaban mucho a estas, y por eso lo usó como medida estándar para enunciar su principio. Pero lo cierto es que cuando se hace un análisis de contribución para determinar si se aplica la regla, es probable que aparezcan porcentajes del 70/30%, del 65/35%, de 85/15% o del 90/10% y no por eso se invalida la premisa. Lo del 80/20, por tanto, no hay que interpretarlo con precisión milimétrica.

Vilfredo Pareto se dio cuenta de que el 80% de las tierras de Italia pertenecían al 20% de los terratenientes, mientras que el minúsculo 20% de las tierras se repartían entre el 80% de los propietarios. Una minúscula parte de la sociedad posee la parte mayoritaria de los bienes.

Pero si aplicamos este principio a otros fenómenos sociales, encontramos por ejemplo que el 80% del poder político es ostentado por el 20% de la población; o que el 80% del tráfico de una ciudad transcurre por el 20% de sus calles; o que es el 20% de los ciudadanos de una ciudad los que reservan el 80% de los libros de las bibliotecas municipales; o que el 80% de la población que utiliza transporte público lo hace por el 20% de las líneas de autobús.

Esta ley Pareto se puede aplicar a la gestión empresarial para optimizar procesos. En una cadena de montaje, por ejemplo, se puede determinar qué parte del proceso podría arrojar el 80% del resultado con el 20% de los recursos. Esto se ve muy evidente, por ejemplo, en la industria informática, y en concreto en la programación de software, ya que habitualmente el 20% del código que se desarrolla genera el 80% de la funcionalidad. Analizar esto y ser proactivo en la aplicación y optimización de este principio puede ayudar a priorizar la elaboración de este código, y no dejarlo detrás de otros desarrollos que, si bien también son necesarios para la finalización del proyecto, no producen tanto beneficio sobre el resultado final.

Otro sector que está íntimamente relacionado con esta regla del 80/20 es el posicionamiento web. Es una certeza que el 80% del tráfico orgánico desde buscadores lo hace a través del 20% de palabras clave por las que la web está posicionada. Y de igual manera, el 80% del tráfico que se mueve por la web lo hace por el 20% de las páginas de la misma. De nuevo, ser proactivo sobre esta ley nos puede ayudar a ser más eficaces en la realización de la actividad: identificar qué 20% de palabras clave será el que canalice el 80% del tráfico nos puede ayudar a impulsar el proyecto en sus primeras fases para, posteriormente, dedicar un largo periodo de tiempo a optimizar el 80% de palabras que, si bien es interesante que estén optimizadas, no son cruciales para el éxito del proyecto.