Desfibriladores para empresas: solución que salva vidas

Los desfibriladores semiautomáticos, o DESA, son unos aparatos que, como pasara con los extintores en el pasado, poco a poco se están colocando ante nuestros ojos y generando una situación de normalidad. Y con similar función: prevenir los riesgos laborales.

En España se produce un paro cardiaco cada 20 minutos. Estas paradas cardiacas a veces salen adelante, y otras veces terminan en fallecimiento. Uno de los factores clave para que una parada cardiaca curse de manera positiva es el tiempo de reacción sobre el paciente.

De hecho, el 84% de las paradas cardiacas pueden progresar de manera positiva si se actúa durante los primeros 4 minutos desde el inicio de la misma. Esos 4 primeros minutos son claves para garantizar un final feliz, y no tener que lamentar una muerte.

A veces, en esos cuatro minutos lo que se realiza es una reanimación cardiopulmonar. Un masaje cardiaco, intercalado con insuflaciones de aire, muchas veces es suficiente.

Pero hay veces que el corazón dice que no, que con masaje no es suficiente. Entonces es cuando aparece en escena el desfibrilador semiautomático.

¿Qué es un desfibrilador semiautomático DESA?

Un desfibrilador semiautomático es un aparato con una batería, un ordenador central y unos electrodos que se aplican sobre el pecho de la persona y te va guiando en el proceso de reanimación del paciente.

Su batería de larga duración y su poco peso lo hacen ideal para ser instalados en prácticamente cualquier parte, incluso en mitad de la calle, de forma que al tener siempre uno cerca, a una distancia razonable, las tasas de supervivencia aumentan un 24%.

¿Debo instalar un desfibriladores en el lugar de trabajo?

Los desfibriladores para empresas son una opción muy interesante de mejorar esas tasas de supervivencia. Hay que tener en cuenta que la situación actual dificulta mucho el trabajo habitual de los sanitarios, de manera que una situación que podría ser anecdótica puede convertirse en una complicación severa.

Si el espacio de trabajo, la oficina, la fábrica… si en general la empresa cuenta con estos aparatos DESA, la protección aumenta, y podemos evitar males mayores.

Esta precaución debe aumentar cuando la plantilla que trabaja en dicho negocio es grande. A mayor número de personas, mayores probabilidades de que algo así ocurra.

Pero aún hay que tener más precaución si cabe en el caso de que la edad media de la plantilla sea elevada, o condiciones de clima como por ejemplo altas temperaturas. Si tu compañía responde a alguno de estos factores (calor en la empresa y plantilla envejecida), sin ninguna duda deberías plantearte instalar un desfibrilador en tu empresa.

Ventajas de tener un DESA en tu empresa

  • Mejorar la tasa de supervivencia, en caso de parada cardiaca
  • Mejorar la tranquilidad de los trabajadores
  • Mejorar tu reputación de cara a los trabajadores
  • Mejorar también la reputación de cara al exterior, al demostrar preocupación por los trabajadores
  • Cumplir con la normativa, en caso de que tu empresa cumpla con los requisitos previstos en la ley para la obligatoriedad de tener un desfibrilador semiautomático

¿Comprar un desfibrilador? ¿Alquiler? ¿O renting?

Si a estas alturas ya tienes claro que debes tener un DESA en tu empresa, enhorabuena: te preocupas por tus trabajadores. Fíjate que en la lista anterior hemos puesto “cumplir con la normativa” en último lugar. No es casual. Somos de la opinión de que la Prevención de Riesgos Laborales debe empezar en la preocupación de tu propio Recurso Humano.

La última duda que necesitas solventar es si comprarlo, alquilarlo o tenerlo por renting. ¿Qué diferencia hay?

Comprar un desfibrilador semiautomático no tiene misterios: lo pagas, te lo instalan, y ya es tuyo. A partir de ahí sólo te falta contratar una empresa de mantenimiento de desfibriladores, para que periódicamente te revisen la batería, los electrodos…

Un alquiler de desfibriladores biene muy bien para empresas que organizan eventos, ya que la opción de alquiler es la más indicada para tiempos limitados. Para una temporada alta, para un evento de 3 días… En definitiva, para tenerlo mientras te hace falta y ya.

El renting de desfibriladores, sin embargo, es la opción para tenerlo de forma perenne en tu empresa sin necesidad de comprarlo. Por ejemplo, un año. Se paga una cuota mensual que incluye el DESA y su mantenimiento. La parte buena del renting es que al final del periodo puedes decidir comprarlo, pagando la diferencia con lo ya abonado.

En cualquier caso, ya sea comprando un desfibrilador, en alquiler o en renting, lo que sí tenemos claro es que de la misma forma que fueron calando poco a poco los extintores, y hoy en día son una parte más del mobiliario de las oficinas; de la misma forma que fue calando el uso de arneses para trabajadores de la construcción; y de la misma forma que también fueron imponiéndose poco a poco los botiquines en las empresas; los desfibriladores semiautomáticos para empresas son una figura necesaria, cada vez más, y poco a poco se terminarán imponiendo en el lugar de trabajo como algo normal. Y, con ellos, los cursos de primeros auxilios.