¿Cuánto va a pagar un autónomo en 2030 con las nuevas cuotas?

Ya hace meses que el Gobierno quiere establecer una cotización fundamentada en los capital reales de los trabajadores autónomos, por medio de un modelo fijo y persistente en el tiempo, tratando en cualquier situación de no producir distorsiones importantes, ni para los autónomos ni para la administración administrativa de la cotización.

O lo que es lo mismo: el Gobierno quiere igualarse a Europa cobrando la cuota de autónomo en función de los ingresos de los mismos. Pero en lugar de parecerse a Europa bien ha decidido parecerse a Europa mal. En vez de igualar hacia abajo, que es como cobran en otros países europeos, algunos de los cuales no cobran nada durante un periodo largo y van subiendo progresivamente hasta una cantidad razonable, el Gobierno de España ha decidido coger la cantidad media, 200€, la ha rebajado un poco y le ha aplicado una suerte de regla matemática progresiva que lleva a que autónomos que ahora pagan 400€ pasarán a pagar dentro de 9 años cuatro veces más, es decir, 1.200€

Vete pensando en contratar una asesoría para autónomos que te explique bien esta subida y cómo hacer para mejorar tu situación fiscal, ya que la subida no es sencilla de comprender, y el Gobierno no tiene pinta de ponerlo fácil. Vamos a intentar desglosar un poco en qué consiste.

Esta reforma del sistema de cotización de los autónomos quedó comprometida con Bruselas tras la redacción determinante del Plan de Rehabilitación, Transformación y Resiliencia, cuyo ingrediente 30, “Sostenibilidad a la larga del sistema público de pensiones en el marco del Pacto de Toledo”, tiene dentro una inversión dedicada al “nuevo servicio de cotización a la Seguridad Social de los trabajadores autónomos por sus capital reales, por el que se busca establecer gradualmente un nuevo servicio de cotización en el Régimen Particular de Trabajadores autónomos (RETA) apoyado en los desempeños por la actividad económica desempeñada”.

En el contexto de la reforma de las pensiones es propósito a medio y extenso período “emprender el aumento considerable del número de jubilaciones en las próximas décadas”, lo que pide, por ejemplo medidas, una “amoldación a la verdad económica (…) en temas de cotización de autónomos”.

Después de los inconvenientes surgidos en la negociación del nuevo servicio con los agentes sociales y las principales asociaciones de autónomos, y advertida la enorme dificultad que piensa la reforma del RETA, el Ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones anunció que no se va a aplicar hasta 2023, y que se va a abrir un tiempo transitorio de nueve años (aún sin determinar los detalles) para apreciar su efectividad y hacer las oportunas rectificaciónes.

Nuestro sistema tendrá revisiones periódicas cada tres años, en las que el Ejecutivo, adjuntado con el resto de agentes negociadores, va a poder acordar, en su caso, acortar los plazos para la implementación determinante.

La intención es que la cuota continúe siendo facultativa y que el trabajador autónomo regularice su cotización todos los años, en el final de su ejercicio fiscal (cuando se determinen los reales capital reales). De igual modo, se va a poder cambiar de base de cotización seis ocasiones todos los años, para ir ajustándola a los desempeños netos.

Entre los inconvenientes advertidos para establecer el nuevo servicio, hay que poner énfasis las adversidades técnicas que para la Agencia Tributaria supone saber los desempeños netos de todos los trabajadores autónomos. Las primordiales asociaciones de autónomos, fundamentalmente la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores autónomos (ata), pusieron de manifiesto en distintas oportunidades la circunstancia en la aplicación a personas trabajadoras que no tributen en estimación directa (autónomos con sistema de módulos, familiares, nuevos nuevos negociantes, societarios), y que la Hacienda Pública solo tiene los desempeños netos de varios trabajadores 18 meses luego del cierre de cada ejercicio fiscal, tal es así que la cotización se establecería sobre unos desempeños que no se corresponderían con la actividad del año en que se cotiza. Por esto, en una primera etapa se recopilaría toda la información, con oportunidad de cambios, para una posterior de determinante implementación.

En el extenso enfrentamiento sobre la cotización por capital reales, además se puso de manifiesto la necesidad de instaurar mecanismos que eviten prácticas irregulares como el “efecto frontera”: que ante la posibilidad de pasar de tramo el autónomo posponga la facturación de capital a ejercicios posteriores para no sobrepasar dicho tramo y soslayar el abono de una cuota superior.

O peor aún: propiciará aún más la economía sumergida, no sólo en pagos en negro sin facturación sino ya, directamente, en trabajadores que ni siquiera se den de alta de autónomo.

Sabiendo lo previo, el Ejecutivo anunció que en 2022 se establecerán las bases de este mecanismo y se encauzará la información que necesiten los autónomos sobre sus desempeños netos para ir encuadrándolos en los tramos de cotización, tal es así que el 1 de enero de 2023 comenzaría la aplicación del nuevo servicio.

Cómo van a funcionar los trece tramos de cotización

En esta tabla se puede ver los tramos de facturación y sus cuotas correspondientes, tanto al inicio de la aplicación de esta norma, en 2023, como la cuota máxima que alcanzará una vez acabado el periodo de adaptación:

Desde (€)Hasta (€)Cuota de autónomos 2023-2030 (€)Cuota de autónomos a partir de 2030 (€)
03.00020090
3.0006.000215120
6.0009.000230185
9.00012.600245235
12.60017.000260275
17.00022.000275305
22.00027.000290425
27.00032.000305525
32.00037.000320670
37.00042.000340800
42.00047.000360935
47.84148.8413801.075
48.841En adelante4001.200

Según el Gobierno, el más grande encontronazo de este nuevo servicio va a afectar a los autónomos que perciban capital superiores, como los autónomos societarios o los integrantes de Consejos de gestión, lo que redundaría en las arcas del Estado.

Además se ha filtrado que, según algunos cálculos, las novedosas medidas supondrían un 20% bastante más de capital que proceden de los autónomos, lo que conduciría a una optimización de las prestaciones por cese de actividad y de las pensiones de jubilación cumplidas por la Seguridad Social: los cambios en la cuota irían aparejados de una optimización de las coberturas sociales para el colectivo.

Es decir, una vez más el Gobierno, manifestando una profunda ineficacia en la gestión, mata moscas a cañonazos sacando dinero de donde le resulta más fácil, independientemente de si es la mejor medida o no. Una vez más, aunque el fin es correcto (recaudar más para poder hacer frente al estado del bienestar) los medios para llegar al mismo no son eficaces. Son incluso inmorales, dado el coste que tiene el propio Gobierno, como bien ha declarado en su cuenta de Twitter Inés Arrimadas, presidenta de Ciudadanos, el partido más afin a los derechos de los autónomos:

También se ha manifestado encendidamente en contra Lorenzo Amor, presidente de ATA:

¿Cuánto cuestan las cuotas de autónomos en Europa?

España, una vez más, tiene que dar la nota en Europa en cuanto a condiciones laborales, impuestos y demás política fiscal que no hace sino ruborizarnos.

La cuota mínima en España, sin bonificaciones, es de 275€ al mes, lo cual hace 3.300€ al año, siendo la más elevada con diferencia. Le sigue Polonia con 2400€ al año.

Si la bajada en el resto de países guardase la misma proporción, tendía casi un cierto sentido. Pero estas dos cuotas contrastan con los 168€ al año de Reino Unido, los 50€ al año de Holanda o los 0€ de Francia, Portugal o Alemania.

Cualquiera, viendo este gráfico sospecharía que el gran plan del Gobierno para solucionar el problema de las pensiones es que, directamente, emigremos a otro país a hacernos autónomos allí.

 

¿Cuánto cuesta la cuota de autónomos en Europa?
Fuente: elnuevoautonomo.com